viernes, 2 de marzo de 2012

¿Quién es Marc de Civrieux?


“Soy un hombre que ama la naturaleza y mi aprendizaje lo he hecho en la selva”, confió Marc de Civrieux, en una entrevista. Este estudioso nació en Niza (Francia) y llegó a Venezuela en 1939, para quedarse. En 1945 se graduó de Ingeniero Geólogo en la Universidad Central de Venezuela con calificación Magna Cum Laude, formando parte de las primeras promociones de geólogos en el país.
De ahí en adelante, enfocándose hacia la estratigrafía y micropalentología, ocupa cargos de responsabilidad en el Ministerio de Minas e Hidrocarburos donde funda la División de Documentación Geológica.
En 1946, Civrieux, junto con el Dr. René Lichy participa en una importante expedición al Orinoco adentrándose por el Brazo Casiquiare, siguiendo la ruta de Humboldt. Se encuentran por primera vez, el geólogo de formación, pero provisto de una gran sensibilidad antropológica por las etnias con las cuales tuvo contacto en sus exploraciones. Allí escucha y recopila valiosos datos, unos permanecen en silencio y otros fueron publicados, junto con Lichy, bajo el título Exploración por la Región Amazónica de Venezuela en 1949.
En 1950 forma parte de la expedición patrocinada por la Universidad de Puerto Rico y  Naciones Unidas a la región del Marahuaka ( Alto Orinoco) en el Estado Amazonas durante la cual tiene contacto con familias kunuhana Desde los primeros contactos, va reuniendo datos documentales. Los temas tratados es extenso y engloba otros campos del saber: etnología, etnobotánica, lingüística  y shamanismo.
En 1951, junto con le profesor  Lichy trabajan en un proyecto inicial para explorar el río Orinoco hasta sus fuents y ese mismo año,  se conforma la primera expedición Franco-Venezolana con con dicho objetivo. Sellier de Civrieux forma parte del equipo de científicos de esta gran  aventura a  como geólogo representante de la Universidad Central de Venezuela y del Ministerio de Minas de la República de Venezuela. Posteriormente, en el transcurso de la década, su esfuerzo y búsqueda se enfoca hacia la mitología so’to y compila una serie de narraciones  a raíz de su experiencia directa y de trabajos de campo  con dicha etnia al lado de “Dawasehuma”, llamado por los criollos Manuel Velázquez, patriarca de La Esmeralda en el Alto Orinoco y guía invalorable de los primeros exploradores a las fuentes del gran río Orinoco en la Sierra Parima de Guayana. Manuel Velázquez todavía vive  y se residencia un tiempo en La Esmeralda y otro en Puerto Ayacucho.
Después  de las expediciones al Alto Orinoco viaja a Yucatán (México), , acompañado de Luis Laffer y recopila importantes datos documentales, en especial sobre el Popol-Vuh y un rico material musical divulgados a través de un LP: El ültimo de los Cocccon”. Luis Laffer ha sido el gran recopilados y divulgador de la música folklórica venezolana y americana.
Entre 1949 y 1959, Civrieux desempeño el cargo de Micropalentólogo y Estratígrafo del Departamento de Geología del Ministerio de Minas e Hidrocarburos y trabajó en estrecha colaboración con  geólogos de campo. Produjo  más de 100 informes técnicos de peleontología y bioestratigrafía,  de Geología Regional, Extensión de la Formación Roraima en el territorio Amazonas, Geología de la Región Ventuari–Cunucunuma, Marahuaka, Geología del Alto Orinoco, entre otros, que reposan en los Archivos del Ministerio y que fueron ampliamente utilizados y citados con frecuencia en la literatura geológica en Venezuela. Sus determinaciones y comentarios contribuyeron al establecimiento de la cronoestratígrafia y de la geología regional del país.
En la Compañía Creole Petroleum Corporation, en la cual trabajó de 1945 a 1949, produjo aproximadamente 80 informes paleontológicos y bio-estratigráficos sobre la superficie y el subsuelo de Venezuela.
En 1952, sale a la luz el Primer Léxico Estratigráfico de Venezuela, coordinado por Civrieux, el cual sigue siendo texto obligado para los estudiantes e investigadores de geología por su gran importancia para el conocimiento físico del país. Posteriormente se incorpora al Centro Nacional de Investigaciones Científicas en París, Francia para discutir la edición Internacional de dicha obra.
 De 1950 a 1960 representa al Ministerio de Minas en diversos Congresos y Simposium Nacionales e Internacionales sobre información e investigaciones geológicas, micropalentología y estratigrafía. A la par que se desempeña como un empedernido investigador ejerce la docencia en el liceo Andrés Bello, Universidad Santa María, Universidad Central de Venezuela, Escuela Técnica Industrial de Caracas.
En 1960 Civrieux se ausenta de Venezuela, país que él mismo adoptó con pasión venezolanista. Viajó a la India al ashram del maestro Shivananda donde aprende las técnicas del yoga, de meditación y principios del sánscrito. Después de arduo aprendizaje, de la India pasa a Turquía donde se desempeña como geólogo paleontólogo y estratígrafo de la compañía francesa de petróleo. Es para él una estadía muy prolífica pues le permite viajar por pueblos antiguos como Armenia, Israel, Ucrania, recorriendo los pasos de los primeros cristianos, de Alejandro Magno y sabios religiosos. Civrieux recoge sus viajes de trabajo en exquisitas fotografías. También de esa época es un Recetario de Comidas que elaboró en Ankara. Después de esa experiencia no tuvo mucha afición por la cocina.
 Lleno de sueños y promesas, por invitación del Rector de la Universidad De Oriente, con sede en Cumaná, Estado Sucre, vuelve a Venezuela, la patria que adoptó por amor. Se incorpora al personal docente de la Universidad de Oriente: primero a la Escuela de Geominas, en Ciudad Bolívar y luego a su querido Instituto Oceanográfico de Cumaná en 1967 donde desarrolla una amplia y fructífera labor especialmente dirigida a la investigaciones de foraminíferos.
En el instituto además de reconocido investigador, es miembro de la Junta Editorial del Instituto Oceanográfico de 1969 a 1979, Editor de Cuadernos Oceanográficos de 1970 a 1979 y publica más de 20 trabajos entre ellos Cuatro Géneros de Foraminíferos del Mar Caribe, Biofacies bentónicas de foraminíferos de la Plataforma Continental de Cumaná, Cañones Submarinos frente a la Cordillera de la Costa de Venezuela, La influencia de los parámetros físico químicos del fondo en la facies de foraminíferos bentónicos en colaboración con J. Bonilla, Ecología y Distribución de Foraminíferos bentónicos del Golfo de Santa Fe en colaboración con Pedro .José Bermúdez, Geología del Mar Caribe, Foraminíferos Indicadores de Comunidades Bentónicas Recientes de Venezuela, Las Discorbidae del Mar Caribe, etc.
Civrieux es un apasionado de los foraminíferos a los cuales llama microseres marinos, porque los foraminíferos no son fósiles de por sí, son muy abundantes n el Mar Caribe y sirven de diagnóstico para determinar la edad de los estratos, sin embargo la ciencia que los estudia es conocida como micropalentología.
Como geólogo de formación, pero con una gran curiosidad y sensibilidad antropológica, ya desde 1946 se había interesado por los Kariña de la Mesa de Guanipa. Durante todas sus expediciones tuvo notables contactos con individuos de la etnia yekuana.
Después de su expedición a las fuentes del Orinoco en 1951 enfocó sus esfuerzos hacia el compendio de narraciones de la mitología yekuana. Manuel Velásquez, uno de los guías de la expedición oficial a la fuentes del Orinoco, sabio indígena, patriarca de La Esmeralda (Amazonas) fue para Civrieux un gran amigo que lo guió hacia la comprensión de la mitología yekuana.
En la década de los años 70 Civrieux se dedicó con verdadero ahínco a desarrollar una gran actividad científica a la par que continuó su gran actividad en la investigación lingüística, etnobotánica y etnológica entre diversas comunidades indígenas.
En 1970 aparece por primera vez su obra “WATUNNA”. A propósito de Watunna dice el escritor Luis Angel Duque en el prólogo de “El Soberbio Orinoco” de Julio Verne, editado en 2000: “Esta obra Watunna, revela el rico universo de los yekuana y le atribuye un carácter ético a la formación de esta gran etnia...” Y es indudable que Watunna lanza definitivamente a Civrieux como uno de los grandes mitólogos del Orinoco.
Cumaná, la vieja ciudad de oriente, le permite adentrarse en las zonas ocultas del conocimiento: funda la Gran Fraternidad Universal con el maestro Luis Deza donde participa el poeta Arnaldo Acosta Bello, el pintor Freddy Pereira y otros amigos. Funda la Sociedad de Alquimistas, lee a Fulcanelli, conoce a Eugenio Canseliet a través de Carlos Corcull, y traduce el Mutus Liber.
“Sus obligaciones académicas –dice Luis Alberto Crespo– sus experiencias y estudios esotéricos en profundidad, y la escritura –porque se revela como un gran literato– no lo distraen de su estudio vocacional y publica dos grandes libros Los Caribes en la Conquista de la Guayana Española y Religión y Magia Kariña. Pero Civrieux no solo se dedica el documento histórico sino que se adentra junto con el gran recopilador Luis Laffer a grabar los cantos de los Coaca de Cumanacoa “Los Carrizos precolombinos” y el célebre Mare Mare de los Kariña. Con esta visión no hay duda que Civrieux se empeña en revelar en sus investigaciones no solo la letra, el escrito sino otros aspectos de la cultura como la música y la imagen para entregar una integración o síntesis maravillosa.
En 1985 se retira a un pequeño valle de los Andes, a La Mucuy Baja, al pie de la sierra nevada de Mérida. Este paso del sabio -del mar Caribe a la Sierra Nevada- sorprende. Confiesa que quiere ver de nuevo paisajes parecidos a los franceses y a viejos y entrañables amigos. Trae dos sueños que acarició en Oriente, el estudio comparativo de las culturas, entre los que desarrollo “El Mito de los Hermanos Gemelos”, y la publicación del “Diario de Cumaná -1498 -1599”. Para la realización de estas utopías viene con todos los hierros, su amplia biblioteca de más de 10.000 volúmenes de historia y mitos del mundo entero y cientos de carpetas con un conjunto de crónicas de 1498 a 1599, sobre la historia de Cumaná, año por año, también manuscritos sobre las etnias yekuana, kariña, chaima y paraujanos y una biografía manuscrita de G.I.Gurdjieff, filósofo sufi del Siglo XX. Y algo que no traía, pero que apenas llega a la Mucuy desarrolla: un esquema para ampliar sus conocimientos sobre los timote de Mérida. Todavía Civrieux muestra ese ímpetu de investigador a tiempo completo, de hombre de fe y pasión inquebrantables, verdaderamente, por una nueva Venezuela.
Hace siete años Marc de Civrieux, este gran hombre del saber y de la honestidad profesional a toda costa, voló al cielo -que él había dado conocer- el Cielo de Wanadi. Dejó a los que siguen un gran legado para la venezolanidad y la humanidad entera.
 Marc sigue vivo en su biblioteca, ese gran reservorio del saber que posee Mérida. Vive en el corazón de su compañera, de sus hijos y familiares venezolanos, en el de su amigo Manuel Velásquez y en el de otros que quiso a lo largo de su periplo vital.
 “Marc de Civrieux, Don Marcos para sus vecinos, deja una huella sólida en el medio académico y en la cultura venezolanos, Su vida se apagó el 17 de abril del 2003, un jueves Santo. No vale despedirse de él. Es, y sigue siendo un espíritu enigmático y sabio. Cuando se intente evaluar su legado, habrá que ser fiel a su invitación esencial, ir más allá, mirar hacia nuevos horizontes de forma metódica e incansable intentando descubrir los arcanos de la existencia” escribe Alejandro Reig (Rev. Antropológica, Fundación La Salle N° 96, Nos. 2001-2006)

3 comentarios:

  1. saludos, es posible saber algo mas sobre el creador de este blog. ya que el personaje es muy importante para mi, pues en los 80, en su casa en merida, pase de los mejores momentos de mi niñes saludos. federicocracco@gmail.com

    ResponderEliminar
  2. Que dias esta abierta esta biblioteca para visitarla y cual es el horario. Muy interesante la obra del gran maestro Jean Marc

    ResponderEliminar